En este Título vamos a realizar un ejercicio de análisis de una cuestión que está sobre la mesa pero que, salvo en casos puntuales, no ha sido planteada por ninguna Comunidad Autónoma, salvo por Catalunya. Efectivamente, después de haber rechazado este ofrecimiento en 1980, como te he comentado en la Parte Quinta, a partir de un determinado momento de su historia, que podríamos situar en 2011581, se planteó y propuso, con insistencia desde Catalunya, la necesidad de contar con un Concierto Económico (posteriormente la denominación cambió a “Pacto Fiscal”), como el vasco.

(Como puedes ver, una vez más se confirma que éste gusta más que el Convenio navarro, porque muy pocas veces se hace referencia a este último).

Pero, anécdotas aparte, es obvio que Catalunya tuvo interés legítimo en mejorar su financiación y aspiraba a utilizar, para lograrlo, una vía similar a la del Concierto Económico, lo cual representaría una gran satisfacción personal para el autor de esta obra, porque demuestra el singular valor del acuerdo que culminamos el 29 de diciembre de 1980 y que quedó reflejado formalmente en el Concierto de 1981.

Posteriormente esta petición catalana, que fue rechazada por las instancias políticas del Gobierno central, derivó hacia una petición insistente de un referéndum en el que el pueblo catalán pudiera ejercer su derecho a decidir. Tras un nuevo rechazo a esta petición, el 27 de septiembre de 2015, fueron convocadas unas Elecciones Autonómicas (a las que se pretendió dar carácter plebiscitario por las fuerzas políticas nacionalistas catalanas) que han dado un resultado favorable a sus tesis, al conseguir una mayoría en el nuevo Parlament, con la incógnita de si se llegará a plantear una declaración unilateral de independencia que, por supuesto, superaría y haría innecesario cualquier modelo de “Pacto Fiscal”.

Pero, independientemente del mayor o menor interés actual de Catalunya por un Concierto, considero conveniente que conozcas cómo ha evolucionado la posición catalana, después de no aceptar ir por esta vía en 1980 y, además, completar esta visión con la posición que, en relación con este tema, pueden tener otras Comunidades Autónomas.

Considero esta cuestión de especial interés porque, quizá porque soy un ingenuo de tomo y lomo, me pregunto: si el Concierto ofrece tantas ventajas para el País Vasco, caracterizada por un gasto público “per cápita” comparativamente muy alto, hasta configurar una situación que se califica de “privilegio” ¿por qué no lo solicita ninguna Comunidad Autónoma? Pregunta interesante ¿no crees?

Todo ello lo vamos a analizar en este Título que vamos a dividir en los capítulos siguientes:

  • ¿Desean un Concierto Económico otras Comunidades Autónomas?
  • Las críticas al Concierto desde diversas instancias catalanas.
  • Los ataques al Concierto desde la Comunidad de Madrid.
  • La descalificación del Concierto y del Cupo por otras Comunidades Autónomas.
  • Una situación insostenible que ha originado valiosas declaraciones institucionales.

¿Qué te parece el planteamiento? Espero que te interese, pues tiene algunas cuestiones importantes y posicionamientos sobre el Concierto que quizá no conocías.

 

¿Desean un Concierto Económico otras Comunidades Autónomas? 

En el primero de los capítulos de este Título vamos a analizar esta enigmática cuestión. Y, para ello, pretendo valorar qué territorios pueden tener interés en contar con un modelo de financiación similar al concertado, para trasladarte, a continuación, la posición de todas las Comunidades Autónomas en un momento determinado (el año 2000). Finalizaremos este capítulo con una estimación personal de este autor amigo tuyo de cuál podría ser su posición actual.

¿A quién puede interesar un Concierto Económico?

En principio, parece lógico pensar que contar con su propio Concierto Económico puede interesar a aquellas Comunidades Autónomas que cumplan tres condiciones muy importantes:

  • Que tengan confianza en su futuro económico y social.
  • Que estén dispuestas a afrontar el riesgo que supone el Concierto (en otras palabras, que cuando surjan problemas en el crecimiento económico y con ello en la recaudación asuman que no se podrá acudir al “papá Estado”)
  • Y que además aspiren a algo de singular valor político, la posibilidad de contar con un régimen tributario diferenciado con relación al del Estado, porque ello es una expresión de su propia vocación profunda de autonomía.

A estas consideraciones, de naturaleza político-conceptual, se añadirían otras, mucho más prácticas, en el sentido de que el Concierto Económico podrá interesar, muy especialmente, a aquellas Comunidades Autónomas que, en función de su estructura económica, capacidad de recaudación, peso del fraude fiscal y de la economía sumergida, etc., estén seguras de que por esa vía van a obtener una capacidad de gasto superior a la que les da el actual régimen de financiación de las Comunidades Autónomas que tuvo su origen en la LOFCA.

(Como sabes, esta importante Ley Orgánica fue aprobada en septiembre de 1980 y los territorios sometidos a la misma están esperando la nueva versión de la misma que el actual Gobierno central ha prometido para 2016.

Lo que no ha podido asegurar es que el partido que lo sustenta va a ganar las elecciones que se celebrarán el 20 de diciembre de 2015, en plena época navideña, y tras ello, sí podrá formar luego gobierno, con una representación parlamentaria suficiente y, finalmente, sí conseguirá cumplir con ese objetivo, tantas veces prometido y que todavía no se ha hecho realidad).

Este Título no termina aquí. Si quieres continuar su lectura puedes hacerlo online o descargártelo en pdf.  Elige a continuación la opción que prefieras:

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