Tras haber conocido en detalle la historia del Concierto y el contenido del que negociamos en 1980 y 1981, vamos a ver a continuación los avances que ha experimentado el mismo, tras la última de las fechas citadas.

Como comentábamos en el capítulo 12 de la Parte Tercera, cuando destacábamos que el Concierto es un superviviente, tras la entrada en vigor el 1 de junio de 1981 del Concierto en cuya negociación partícipe, el sistema concordado siguió demostrando esa capacidad innata de mantenerse vivo, como se vió en los años siguientes en los que se produjeron modificaciones sustanciales en el sistema tributario español, por ejemplo, las ocasionadas por la entrada en vigor del nuevo Impuesto del Valor Añadido-VA, en sustitución del histórico Impuesto General sobre el Tráfico de las Empresas.

En el único capitulo que contiene este Título, vamos a analizar por lo tanto esas adaptaciones del Concierto a una realidad cambiante, lo cual ha sido una de las características fundamentales que explican por qué ha alcanzado los 137 años de vida.

La modificación del Concierto tras la introducción del iva y otras modificaciones del Concierto hasta el 2002

Como hemos comentado anteriormente, el Concierto Económico, que nació en 1878, a lo largo de sus ciento treinta y siete años de vida, ha demostrado una singular capacidad de adaptación, pues ha ido superando todo tipo de situaciones políticas, económicas, sociales, culturales, etc. En definitiva, el Concierto es un organismo vivo, ya que un sistema peculiar como éste, absolutamente diferenciado de los modelos de financiación que existen en otras partes del mundo, y por supuesto en el Estado español (salvo el sistema convenido de Navarra), ha sabido evolucionar a lo largo del tiempo, incorporando las sucesivas modificaciones que se han ido produciendo en el sistema tributario, no solo español, sino también en el europeo y global.

Un modelo con singular capacidad de adaptación

 El Concierto que entró en vigor el 1 de junio de 1981 ha ido adaptándose, paso a paso, a todas las modificaciones en el escenario político, a los cambios instituciones y, por supuesto, a las nuevas formulaciones del sistema tributario –unas sencillas y otras de singular calado– que han ido surgiendo en los años siguientes. Uno de estos cambios radicales fue la desaparición de la peseta.

(Fíjate qué casualidades tiene la historia: la que fue moneda española nació solo diez años antes que el Concierto, el 19 de octubre de 1868, y murió, a los ciento treinta y tres años, por lo que su casi coetáneo, nuestro ancianito pero juvenil sistema concertado, ha cumplido el 28 de febrero de 2015 más años que la difunta peseta).

Por esta razón, es decir, como consecuencia de la entrada en vigor del euro, a partir del 1 de enero del 2002, hubo que reconvertir las referencias contenidas en todas las disposiciones tributarias que estaban expresadas en las fenecidas pesetas, a los correspondientes importes nominados en los vigorosos euros (así lo dispone el número 4 del artículo 11 de la Ley 46/1998, de 17 de diciembre, sobre Introducción del Euro)1.

Además de este singular hecho puntual, el Concierto vasco experimentó también otro tipo de adaptaciones. Por ejemplo, hubo que retocarlo cuando se produjeron cambios significativos en alguno de los ámbitos que toca, como es el relativo a las Haciendas Forales y a las Tasas y Precios públicos que obligaron a sendas adaptaciones del Impuesto de Actividades Económicas y del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (¿sabías que existía este impuesto?).

 La adaptación permanente del Concierto está prevista en el mismo y requiere un pacto previo

Todas estas adaptaciones del sistema concertado, y las que te voy a comentar a continuación, se realizan de acuerdo con lo que prevé el propio Concierto de 1981 en su Disposición Adicional Segunda. En ella se estableció, previsoramente, lo siguiente: “En caso de que se produzca una reforma sustancial en el ordenamiento jurídico tributario del Estado, que afecte a todos o a algunos de los tributos concertados, se procederá por ambas Administraciones, de común acuerdo, a la pertinente adaptación del Concierto”.

Lo que acordamos fue que se podían introducir todas las adaptaciones del Concierto que fueran necesarias, pero siempre “de común acuerdo”. Por tanto, el contenido del mismo puede cambiar pero no la fórmula de pacto sobre la que se asienta.

Este es un elemento sustancial del Concierto que permanece –y debe mantenerse en el futuro– para todas y cada una de las situaciones que le afecten, sean de la naturaleza que sean. Sin pacto previo entre el Estado y las instituciones vascas, no se puede eliminar o cambiar de lugar ni siquiera el más intrascendente de los signos ortográficos que figuran en el texto concertado. Solo en escenarios extremos –como una impensable agresión que rompiera las reglas del juego de la actual relación entre el Estado y Euskadi o una posición de ruptura del País Vasco respecto a España– se podría obviar este principio fundamental sobre el que se asienta el sistema concertado.

 Las modificaciones más significativas del Concierto de 1981 

En función de todo lo que te acabo de exponer, permíteme que haga una breve referencia a las cuatro modificaciones más importantes que ha experimentado el sistema concertado hasta el 2002, año en el que se aprobó un nuevo Concierto Económico. Son las siguientes:

  • Adaptación del Concierto Económico al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)

Esta importante adaptación –porque, como lo sufres en tu propio bolsillo, ya sabes que este es uno de los impuestos de mayor peso económico– fue aprobada por la Ley 49/1985, de 27 de diciembre, como consecuencia de la incorporación del Impuesto sobre el Valor Añadido al sistema tributario estatal2.

Obviamente, nadie duda de que esto representó una reforma sustancial del ordenamiento jurídico del Estado, pues sustituía el antiguo Impuesto General de Tráfico de Empresas (conocido popularmente como IGTE) por el nuevo IVA, que además afectaba al Impuesto sobre el Lujo y a determinados Impuestos Especiales.

Este Título no termina aquí. Si quieres continuar su lectura puedes hacerlo online o descargártelo en pdf.  Elige a continuación la opción que prefieras:

Si te ha gustado este contenido ¡Compártelo!

indicecompleto

ActualizacionesObra

Política de privacidad de datos