Hemos superado ya los cuatro primeros Títulos de esta Parte Cuarta y has podido conocer, con todo detalle, todo el proceso negociador y la culminación del mismo con la entrada en vigor del Concierto Económico.

Ahora te voy a resumir cuáles fueron los puntos clave de la negociación aunque parte de ellos seguro que los habrás intuido de las explicaciones que te he ido dando, sobre todo en los capítulos seis y siete anteriores.

Me centraré en este Título en definirte lo siguiente:

  1. Los principios que asume el Concierto Económico.
  2. Una introducción a la metodología de establecimiento del Cupo.
  3. Los veintiún escollos más difíciles en la negociación de 1980-81.
  4. La negociación del porcentaje de contribución al sosteniendo de las cargas generales del Estado, el famoso 6,24%.

Espero que este Título te resulte también interesante.

 

Los principios que asume el Concierto Económico

Una de las cuestiones más delicadas que tuvimos que afrontar en la negociación del año 1980 fue definir los Principios Generales en los que se debía apoyar el nuevo Concierto.

En este caso, no existía ningún tipo de referencia a nuestro alcance, pues ni el Concierto Económico vigente en la provincia de Araba de 1976, ni el Convenio Económico Navarro de 1969 incorporaban cuestiones de esta naturaleza, salvo una referencia mínima a la “armonización del régimen fiscal común con el especial de Navarra”, en la Disposición Única Punto 4 del Convenio Económico antes citado.

Por esta razón, la Comisión Negociadora tuvo que realizar un trabajo profundo. La mayoría de las propuestas, en este campo, provinieron de la representación estatal que consideraba esencial que el nuevo Concierto se apoyara en una serie de principios que debían concordarse. En otras palabras, sin la incorporación de estos Principios Generales no habría habido Concierto y si finalmente se hubiera pactado, no se habría conseguido su aprobación como Ley, en las Cortes Generales, porque esta era también una cuestión crítica para el PSOE.

Convencidos de que esto era así, en la representación vasca analizamos con el máximo interés las propuestas recibidas de la representación estatal, matizando o proponiendo modificaciones en todo aquello que considerábamos que afectaba a la esencia del Concierto.

Obviamente, nos basamos, en primer lugar, en lo dispuesto en el artículo 41.2 del Estatuto de Autonomía del País Vasco que enunciaba ya alguno de dichos Principios.

Los Principios Generales que asume el Concierto

 

Una vez planteado el tema y asumido el contenido del Estatuto, no nos resultó difícil a los dos equipos negociadores definir los Principios Generales que iban a quedar recogidos en el artículo 3 del Concierto. Fueron los siguientes:

1º. Respeto de la solidaridad, en los términos prevenidos en la Constitución y en el Estatuto de Autonomía.

Como puedes suponer, este era un tema clave para la representación del Estado y, como te acabo de apuntar, para alguno de los partidos políticos representados en las Cortes Generales, como por ejemplo el PSOE y el Partido Comunista.

Nos pareció correcto aceptar porque, a pesar de la gravísima crisis que padecía Euskadi en 1980, había todavía una significativa diferencia entre el nivel de renta per cápita vasco y el de muchas Comunidades Autónomas españolas.

2º. Atención a la estructura general impositiva del Estado.

Como puedes apreciar, se trata de una cuestión técnica absolutamente lógica, para no crear disfunciones, teniendo en cuenta que lo que recoge este Principio es una obligación de “atención”, no de simple “copia”, lo cual dejaba abierta la posibilidad de concordar niveles de “autonomía normativa” que, como te he explicado antes, era una cuestión esencial para nosotros.

3º. Coordinación, armonización fiscal y colaboración con el Estado, de acuerdo con las normas del presente Concierto Económico.

(Te aclaro que esta última coletilla es importante y que la introdujimos los negociadores vascos, para dejar claro hasta dónde alcanzaba el Principio).

4º. Coordinación, armonización fiscal y colaboración mutua entre las instituciones de los Territorios Históricos, según las normas que, a tal efecto, dicte el Parlamento Vasco.

Este precepto tiene una gran significación, pues reconoce que no solo tienen competencias derivadas del Concierto “las instituciones competentes de los Territorios Históricos”, sino también, por primera vez en la historia, el Parlamento Vasco, en vinculación directa con las disposiciones del artículo 41.2.a del Estatuto de Autonomía del País Vasco, como antes he indicado.

5º. Sometimiento a los Tratados o Convenios internacionales firmados y ratificados por el Estado español o a los que este se adhiera.

Esta era, de nuevo, una cuestión obvia que afectaba sobre todo a las relaciones con la entonces llamada Comunidad Económica Europea-CEE, a la que España había solicitado su adhesión el 28 de julio de 1977.

6º. Aceptación de que la interpretación de las normas tributarias se realizaría de acuerdo con lo establecido en la Ley General Tributaria (otra cuestión técnica, en este caso, sin relevancia política alguna).

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