Tras haber superado ya los dos primeros Títulos de esta Parte Décima vamos a entrar en el tercero en el que se plantean tres alternativas para el Concierto desarrolladas en idéntico número de capítulos. Son las siguientes:

  • El Concierto como modelo para una Europa federal. Supongo que te habrás extrañado este planteamiento porque en el capítulo 22 de la Parte Octava he tratado de explicarte las consecuencias que podría tener para el Concierto la profundización en Europa de modelos de coordinación y armonización fiscal. Por lo tanto, veíamos a la Unión Europea como una hipotética amenaza y en cambio aquí vamos a ver la relación con Europa desde otra perspectiva, es decir, si la metodología de relación que establece el Concierto entre el País Vasco y el Estado podría ser hipotéticamente, y con las adaptaciones oportunas, trasladable a Europa.
  • El Concierto ¿estación intermedia entre las peticiones de independencia que se puedan plantear en Europa? Como ves, se trata de una cuestión que en estos momentos está sobre la mesa de distintos países europeos. Por un lado, se planteó inicialmente el referéndum de independencia en Escocia, donde triunfó el “SÍ” por una diferencia no muy holgada, y ahora, en octubre de 2015, España tiene un problema más complejo pues, cuando redacto estas notas, está a punto de enfrentarse con una declaración unilateral de independencia formulada en el Parlamento catalán, tras la composición que tiene el mismo una vez celebradas las Elecciones del 27 de septiembre de 2015. En ambos supuestos, podría pensarse que para esos territorios, en el supuesto de que no accedieran a la independencia como ha ocurrido ya en el caso de Escocia, una fórmula similar al Concierto, que crea una relación confederal en los ámbitos tributario y financiero, quizá podría ser parte de una fórmula de consenso para encontrar una salida a esas situaciones.
  • Puede desaparecer el Concierto. En este capítulo volvemos sobre un tema que ya hemos tocado también, indirectamente, en el capítulo 39 de la Parte Octava cuando analizábamos las posiciones políticas que piden la eliminación del Concierto y señalábamos, en este caso en el capítulo 45 de esa misma Parte, que la dificultad que podrían encontrar esos planteamientos para encontrar la vía política adecuada. Volveremos a analizar este problema como un escenario de futuro.

Te repito una vez más, que al tratarse de escenarios no plenamente definidos, por una razón o por otra, lo que vas a leer es un planteamiento inicial que tendrá un desarrollo posterior, ya más perfeccionado, cuando tengas más datos en mis manos, en www.elconciertoeconomico.com.

Te invito por lo tanto a que me acompañes en la lectura del capítulo siguiente.

El Concierto Económico como modelo para una Europa federal 

¿Habrá una Europa federal?

Supongo que si, como espero, eres un lector o lectora muy sensible, al leer la pregunta anterior te habrá recorrido por tu espina dorsal un escalofrío de excitación ante una cuestión tan intrigante como ésa.

Pues bien, si en uno de los capítulos anteriores, al hablar sobre el Concierto Económico tras una hipotética reforma del Estatuto de Autonomía del País Vasco, hablábamos de ciencia ficción o de ejercicios de adivinación, aquí me voy a vestir con largos ropajes blancos y, desde la cima de una colina, voy a anunciar, con voz engolada, que algún día existirá esa Europa federal.

Espero que, con ello, no se nos enfade la señora Merkel que, estoy seguro, tiene otras ideas y otros planes muy diferentes a lo que acabo de enunciar y anunciar. ¿Entonces por qué soy tan loco para decir una cosa así? Porque, desde mi modesto punto de vista, salvo que Europa avance firmemente en su consolidación política, hasta llegar a ser un Estado federal, o al menos confederal, no podrá jugar el papel que le corresponde en el mundo y estará cada día más aplastada y ninguneada por el líder mundial actual, Estados Unidos, y por los líderes que ya están emergiendo, dos colosos de tamaño exponencial, como son China e India.

Por supuesto, el avanzar por ese camino es un tema extremadamente complejo desde todos los puntos de vista. Desde el específicamente político, habrá que esperar hasta que se clarifique la posición del Reino Unido que parece avanzar hacia una unión con Europa, básicamente comercial (es decir, situándose más que en la fórmula de la actual Unión Europea, en la de la antigua Comunidad Económica Europea). Por supuesto, habrá que ver cuál es la posición de Francia en esa hipotética Europa federal en la que el país más poderoso, y por lo tanto, el que más va a mandar, va a ser Alemania (situación que, por cierto, habrás visto que se produce ya, clamorosamente, antes de llegar a ese hipotético estadio de federalización).

Tras estas reflexiones que sin duda te habrán dejado impactado por su profundidad, vamos a lo que nos ocupa en un libro como éste, es decir, tratar de adivinar si, finalmente se llegara a una fórmula de federación europea, con la creación de los Estados Unidos de Europa o a una fórmula confederal, con la creación de la Confederación Europea, cuál sería el modelo de relación en los campos que toca esta obra. Lo voy a tratar de definir en el epígrafe siguiente, poniendo sobre la mesa una propuesta atrevida.

Este Título no termina aquí. Si quieres continuar su lectura puedes hacerlo online o descargártelo en pdf.  Elige a continuación la opción que prefieras:

Si te ha gustado este contenido ¡Compártelo!

indicecompleto

ActualizacionesObra

Política de privacidad de datos